El Salvador ha iniciado un ambicioso proyecto para mejorar su conectividad digital con la construcción de su primer cable submarino de fibra óptica, que conectará al país con importantes centros internacionales de telecomunicaciones. Esta iniciativa busca potenciar la capacidad, velocidad y resiliencia del servicio de internet en todo el territorio, con miras a impulsar la competitividad y reducir costos para los usuarios.
La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET) seleccionó a Liberty Networks, una empresa especializada en infraestructura de comunicaciones, para diseñar, construir y operar este sistema. El cable de aproximadamente 1,800 kilómetros unirá El Salvador con Panamá y otros puntos clave, fortaleciendo la conexión internacional y ampliando la capacidad de datos del país.
El proyecto forma parte de un esfuerzo más amplio respaldado desde el año pasado, cuando se aprobó en la Asamblea Legislativa la asignación de más de 84 millones de dólares destinados a la fase inicial del programa de conectividad, financiados mediante un préstamo con la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Con esta infraestructura, El Salvador pretende no sólo mejorar la calidad del servicio de internet para hogares, empresas y sectores estratégicos, sino también impulsar la economía digital, atraer inversión y facilitar el acceso a servicios esenciales como educación en línea y telemedicina.
Se espera que el cable esté operativo en los próximos años, marcando un hito en la historia de las telecomunicaciones del país y consolidando un paso importante hacia una conectividad más rápida, estable y moderna.