El lanzamiento de GTA VI, ahora fijado oficialmente para noviembre de 2026, continúa reconfigurando a toda la industria del videojuego. Lo que comenzó como una fecha tentativa para 2025 terminó convirtiéndose en un retraso prolongado que no solo afecta a los jugadores, sino también a los planes de Sony y Microsoft.
El analista Piers Harding-Rolls asegura que, debido a este nuevo calendario, tanto la PS6 como la próxima Xbox se moverían hasta 2028, un año más tarde de lo previsto. La razón es estratégica: GTA VI será un impulsor masivo de ventas de consolas, especialmente en la temporada navideña de 2026.
Sony y Microsoft no quieren lanzar una nueva generación justo después de un juego que puede vender millones de unidades de PS5 y Xbox Series X/S. Adelantar consolas nuevas significaría frenar el impulso comercial que GTA VI generará durante todo 2027. Además, como ocurre con la franquicia, la versión de PC podría tardar entre uno y dos años más, extendiendo aún más el ciclo de venta en consolas.
El objetivo de ambas compañías es claro: aprovechar al máximo el boom de GTA VI, aumentar la base instalada de las consolas actuales y evitar que los jugadores pospongan compras esperando nuevos modelos. En un mercado donde pocos títulos pueden mover toda la industria, GTA VI sigue demostrando por qué es un fenómeno sin comparación.